El avance de las tecnologías trae consigo grandes oportunidades para las empresas, pero también nuevos retos, como es la seguridad informática. Todas las compañías deben dedicar recursos a proteger sus sistemas ante ciberamenazas y ciberataques a través del uso de la tecnología adecuada y los servicios de seguridad necesarios. Quizás por falta de concienciación o de recursos, las pymes son cada vez más las principales víctimas de los ciberdelicuentes.

[bctt tweet=”En 2016 se detectaron más de 115.000 ciberincidentes, un 70% dirigidos contra las #pymes” username=”ProdwareES”]

Según los datos del Instituto Nacional de Seguridad (Incibe), en 2016 se detectaron más de 115.000 ciberincidentes, de los cuales el 70% fueron dirigidos contra medianas y pequeñas empresas. Por eso, resulta fundamental conocer los canales de entrada de amenazas y ataques para evitar su acceso a los sistemas de las empresas y saber qué hacer en caso de identificar su presencia.

Existen numerosas amenazas informáticas, sin embargo, podemos agruparlas dentro de los siguientes tipos:

Descuidos o desconocimiento

Trabajadores que, de forma no intencionada, infectan los sistemas de la compañía a través de un clic en un link malicioso, la instalación de un programa corrupto o de la descarga de un archivo infectado. Esas son las causas más habituales de entrada de amenazas en las empresas, pero también los más evitables por estar dentro de la empresa.

Para prevenir esto, es indispensable formar adecuadamente a los equipos, así como establecer sistemas de análisis de documentos y archivos y controlar los permisos de instalación de programas por parte de los trabajadores.

Correo electrónico maliciosos

Se trata del principal canal de entrada de amenazas. El volumen de información que se intercambia a través del correo es inmenso y, por ello, es más sencillo que una amenaza penetre en el sistema. Tanto en archivos adjuntos como en los propios emails, los hackers introducen fragmentos de código que se expanden infectando los equipos. Existen soluciones que analizan los emails antes de entregarlos en la bandeja de entrada, identificando remitentes peligrosos y archivos sospechosos.

Malware

Abarcan la gran mayoría de los virus a los que estamos expuestos. Suelen ser las amenazas más agresivas. Su modus operandi consiste en aprovechar las vulnerabilidades de los sistemas para acceder a la información de las empresas. Troyanos, Gusa­nos, Spyware, Ransomware son algunos de los nombres que reciben los malware más famosos.

Proteger los sistemas y minimizar las vulnerabilidades puede evitar la entrada de la mayoría de ellos. Sin embargo, siempre existe la posibilidad de que nuevos ataques encuentren nuevos accesos a los sistemas corporativos sin poder evitarlo. Por ello, es clave contar con el respaldo de una copia de seguridad actualizada, como las que se ejecutan en la nube.

Phishing

Los phishers buscan obtener información confidencial de forma fraudulenta. Esto incluye contraseñas, cuentas o datos sensibles. Lo hacen mediante el envío de correos electrónicos fraudulentos o dirigiendo al usuario a un sitio web falso.

Actualizar los navegadores es clave para poder identificar sitios webs maliciosos y siempre estar alerta ante solicitudes de información sospechosas. También existen sistemas de seguridad para encriptar las claves de las cuentas para que los ciberdelicuentes no puedan visualizarlas. Además, con las soluciones de protección de usuarios y accesos, es posible detectar comportamientos sospechosos en el uso de cuentas y establecer avisos para bloquear los accesos.

Sucesos físicos

La exposición de cualquier tipo de hardware a sucesos físicos es muy alta. Inundaciones, sobrecargas o incendios son algunas de las situaciones que pueden acabar con la información de la empresa de un día a otro.

Cualquier archivo almacenado en servidores en la nube cuenta con niveles de seguridad muy superiores a los que ofrecen los servidores locales. Almacenar la información en servicios en remoto y garantizar un backup en la nube será clave para prevenir pérdidas masivas de información en caso de que alguna amenaza cumpla su objetivo.

El volumen de amenazas y ataques informáticos crece conforme las tecnologías avanzan. Por ello, las empresas deben tomar medidas de seguridad y ser proactivas ante el nuevo entorno. Escoger la tecnología e infraestructuras adecuadas es lo primero que deben hacer las empresas para proteger su información.

En este ámbito, la nube tiene mucho que aportar, ya que en la actualidad es el sistema que garantiza un mayor grado de protección. Conocer las amenazas y analizar las posibilidades que la nube ofrece es el primer paso para tomar conciencia de los riesgos que existen y aprender a evitarlos.